
Durante Rosh HaShaná especialmente en el momento en que hacemos sonar el shofar, Di-s asigna de nuevo el sustento vital necesario para el nuevo año. Cada Rosh HaShaná, entonces se genera nueva vida para el próximo año, y solamente para ese año. En cuanto a lo que concierne al año actual, la vitalidad toca a su fin a medida que el año culmina. Qué nivel o grado de vida continuará teniendo la creación dependerá de lo que se le asigne en Rosh HaShaná
Cada Rosh HaShaná, entonces, el mundo recibe una verdaderamente nueva arrienda de vida. Cada Rosh HaShaná el mundo experimenta una genuina renovación; el universo entero experimenta una “recreación”.
El año nuevo no es meramente una reintroducción de la misma vianda vital que el año pasado. Es una fuerza vital enteramente nueva que hace de este nuevo año uno verdaderamente nuevo y refrescante.
En un espíritu práctico, este conocimiento de lo que realmente sucede en Rosh HaShaná sirve para fortalecernos e inspirarnos.
Comenzamos a percatamos de que todos nuestros equívocos del pasado ya no parecen interponerse más en el camino de los nuevos logros, porque para el año nuevo somos dotados de una nueva energía sin precedentes. Ingresamos a un universo nuevo, un mundo dotado de nuevas cualidades espirituales.
Rosh HaShaná es también el día que engloba en sí a todos los días del año: es en Rosh HaShaná cuando se determina la calidad de todos los días del año próximo.y es la fuerza orientadora de todos los días del año,